Banca Blanca

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Posteado el dia Sunday, October 17, 2004 a las 09:36 a.m.

Heráclito tenía razón al escribir que para encontrar la sabiduría (logos), el hombre debía "no escucharlo a él sino a su discurso".
Las palabras organizadas en el lenguaje son muy claras y están todo el tiempo allí, perfectamente legibles, somos nosotros, los humanos, los que sólo en algunos momentos tenemos la capacidad de captar esa transparencia reveladora.
Por ejemplo:
Se puede ser madre y no ser hija.
Con la muerte de la madre uno pierde la condición de hijo, caducó uno de los términos y provocó la caducidad del vínculo mismo.

Entonces para ese sujeto, nunca más se puede usar el predicado de "hijo/a".



Posteado el dia Friday, September 10, 2004 a las 09:22 p.m.

¿De dónde salió la pretensión de creer que
pudo y no quiso evitarle la muerte?
no de la conciencia, no de esa parte de su humanidad
¿qué parte de sí fue entonces la que supuso -y ahora se entristece-
por no haber ejercido la inexistente habilidad?



Posteado el dia Friday, September 10, 2004 a las 09:18 p.m.

Nagel, T., ¿Qué significa todo esto? Una brevísima introducción a la filosofía,México, F.C.E., l987

No está muy claro por qué. Todos aceptamos el hecho de que hubo un tiempo antes de que naciéramos, en el cual todavía no existíamos,. así que, ¿porqué habría de perturbarnos tanto la perspectiva de no existir después de la muerte? Pero de algún modo no se siente igual. La perspectiva de la inexistencia es aterradora, al menos para mucha gente, de una forma en que no puede serlo la inexistencia pasada.

Thomas Nagel



Posteado el dia Friday, September 3, 2004 a las 05:57 a.m.

Para atravesar la maternidad?
-atraviese el ascensor, contesta y sigue hablando por teléfono
repregunto
-atraviese el ascensor repite y ya no me mira mientras habla por teléfono.
no comprendo y sin embargo mi pregunta es tan clara y su respuesta también. Como en un koan, la respuesta reside en no pensar nada. ser vitalmente textual, llamo el ascensor que tengo enfrente, atravieso el ascensor atravesando la maternidad.
para siempre